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LA LANGOSTA EN LAS ISLAS CANARIAS

Langosta migratoria (Locusta migratoria).

El territorio de las Islas Canarias, por su proximidad a las zonas de cría de la langosta del desierto del continente africano, sufre periódicamente la visita de este insecto con capacidad de migración en las épocas de mayor infestación, también conocido como “langosta berberisca” o “langosta peregrina” en las islas. Además, por su característico clima, existen algunas zonas semiáridas donde habita una especie de langosta autóctona, llamada “cigarrón” o “cigarra del país”, “langostillo” o “abocastro”, pero su escasa población y las medidas preventivas adoptadas mediante tratamientos fitosanitarios, hacen que estas especies autóctonas no supongan un peligro para las cosechas.

Existen otras especies de langosta migratorias, similares a la langosta del desierto, que pueden afectar a las islas, como la langosta migratoria (locusta migratoria) o la langosta marroquí (Dociostaurus maroccanus), esta última endémica de algunas zonas de la península ibérica y que trataremos en un próximo capítulo.

La llegada de la langosta del desierto se produce con vientos del segundo cuadrante, es decir, entre el sur y el este, de forma similar a la calima o el polvo africano en el que a veces van suspendidas, tal y como observaba José de Viera y Clavijo, sacerdote, historiador y escritor canario representante de la Ilustración, que en 1772 en su obra “Noticias de la Historia General de las islas de Canaria“ expresaba: “He dicho que lo menos malo que introducen los vientos Australes en las Canarias es el calor, porque también suelen acarrear la sequedad, el huracán y la langosta”

En el siglo XX se han producido dos plagas significativas espaciadas cuatro años, en 1954 y 1958, de las que disponemos testimonios audiovisuales gracias al NODO, así como escritos a través de la prensa, incluida la deportiva.

Plaga en Canarias. Min 08:43 NODO. 1954 http://www.rtve.es/filmoteca/no-do/not-617/1483287/

Presión media al nivel del mar el día 15 de octubre de 1954. Data/image provided by the NOAA/OAR/ESRL PSL, Boulder, Colorado, USA, from their Web site at http://psl.noaa.gov/

En el mapa de presión media al nivel del mar correspondiente al día 15 de octubre de 1954 se aprecia una baja atlántica al norte de las islas Madeira y un anticiclón centrado en el Mediterráneo occidental que penetra en cuña sobre el norte de África, originando un flujo del SE sobre Canarias, que favorece la llegada de la langosta desde las zonas de cría de Mauritania.

Geopotencial (izqda.) y temperatura (dcha.) medios en 500 hPa el día 22 de noviembre de 1954.

Esta plaga fue seguida de un temporal de lluvia que ocasionó graves inundaciones, y que también fue noticia. Entre los días 22 y 23 de noviembre de 1954 se registraron 334 mm en el observatorio de Izaña, 224 mm en Güimar y 144 en el aeropuerto de Gran Canaria (la efeméride de máxima precipitación mensual -desde 1951- se alcanzó ese mes, con 254 mm). Las precipitaciones se produjeron al paso de una profunda vaguada, como se aprecia en los campos medios de geopotencial y temperatura en 500 hPa.

Inundaciones en Canarias noviembre 1954. NODO https://www.rtve.es/filmoteca/no-do/not-622/1485785/

Plaga de langosta en Tenerife. 1958 . NODO. http://www.rtve.es/filmoteca/no-do/not-826/1486225/

Presión media al nivel del mar el día 16 de octubre de 1958

 

La configuración sinóptica del día 16 de octubre de 1958 nos muestra un potente anticiclón al noroeste de la península ibérica que se extiende en cuña sobre el noroeste de África, y un área de bajas presiones asociado a la ITCZ sobre África central, cuyo resultado es un flujo del este y sureste sobre Canarias.

El partido de la langosta

El domingo 17 de octubre de 1954 la U.D. Las Palmas jugaba su encuentro oficial correspondiente a la sexta jornada de liga de fútbol de 1ª división frente al Atlético de Bilbao, en el abarrotado Estadio Las Palmas, de Gran Canaria, con 20 000 espectadores en las gradas y un ambiente sofocante. Aún no se retransmitían los partidos de fútbol por televisión (el primer partido precisamente se retransmitió en la jornada siguiente). Algunas normas también eran diferentes, por ejemplo no se permitían los cambios o sustituciones, ni siquiera por lesión.

Hubo varios protagonistas en este partido, uno de ellos el delantero del equipo canario Ricardito, que tuvo que abandonar el campo tras sufrir una fractura de nariz en un choque con un rival. Con gran valentía, pundonor y arrojo, una vez atendido por los servicios médicos volvió al campo con un aparatoso vendaje, marcando un gol de cabeza. Los otros protagonistas fueron el defensa Marcial y la temible langosta. En la segunda parte, con resultado 3-1 para los locales, una gran nube de langosta invadió el estadio, despistando al defensa derecho Marcial, que cometió un error defensivo. Esta circunstancia fue aprovechada por el Atlético de Bilbao para marcar. El resultado final fue empate a tres, que permitió liderar la clasificación al Atlético de Bilbao, aunque el vencedor del campeonato aquel año fue el Real Madrid.

El testimonio de Marcial Sánchez de Egea sobre el denominado “partido de la langosta” fue el siguiente: “El choque debió ser suspendido ya que la multitud de langostas era tan grande que provocaban la oscuridad de la noche. En las postrimerías del encuentro el césped se cubrió de langostas como si fuera una alfombra en un día de Corpus: unas volaban y otras se posaban en los postes y redes de la portería impidiendo la visión. Esta plaga había venido de África en grandes proporciones perjudicando enormemente la cosecha y cultivos de las islas. Íbamos ganando el partido y en un avance de la delantera bilbaína, cuando me disponía a despejar el balón resultó ser una bola de langostas con forma de esférico, recogiendo el verdadero balón Arteche para introducirlo en la red. Yo me quedé aturdido y perplejo sin saber lo que hacer mientras el extremo bilbaíno corría a celebrar el gol.” Extracto de “El bravo defensa Marcial y el partido de las langostas”. Volumen IV de la historia de la UD Las Palmas, cuyo autor es Antonio de Armas de la Nuez. https://www.udlaspalmas.es/noticias/noticia/el-bravo-defensa-marcial-y-el-partido-de-las-langostas

Presión media al nivel del mar el día 17 de octubre de 1954.

Los Viejos. José Arencibia. 1956.Centro de Estudios de Historia Contemporánea. Casa Museo León y Castilla. Cabildo de Gran Canaria.

Entre los métodos tradicionales para combatir las plagas hasta la segunda mitad del siglo XX, se encontraban la producción de humo mediante incendios controlados y la generación de ruido con cacerolas, latas, palos u otros utensilios. En esta obra de José Arencibia, un grupo de ancianos campesinos, con gesto adusto, parecen manejar pesados “rodillos” o “pisones”, herramientas utilizadas para matar a las langostas por aplastamiento.  Al fondo se observan arbustos (cardones) en llamas y el humo resultante. Esta técnica de prender fuego al cardón o  euphorbia canariensis, arbusto endémico representativo del ecosistema semidesértico canario y con alto contenido de látex, era una práctica habitual, ya que el humo tóxico resultado de la combustión asfixiaba a las langostas. También se utilizaba con fines medicinales y en la pesca, arrojando trozos en la orilla del mar para “atontar” a los peces y facilitar su captura, dadas  sus propiedades tóxicas.

Cardones.

Los cardones están presentes en todo el archipiélago, salvo en la isla de Lanzarote, donde prácticamente ha desaparecido, tal vez debido a estas prácticas centenarias, teniendo en cuenta que esta isla es junto a Fuerteventura la más próxima al continente africano y por tanto más expuesta a las invasiones de la langosta.

En los años 50 comenzó el uso de medios aéreos para fumigar, en especial en la plaga de 1958, en que la ayuda de la aviación fue determinante para combatirla. Recientemente, con motivo del 60 aniversario se erigió el “Monumento a la avioneta” en el lugar donde se ubicaba la base de operaciones de estas avionetas, el  aeródromo de El Socorro, en el Valle de Güímar (Tenerife).